Sep 232013
 
Kenya Mall

Photo Credit: Elisha Fieldstadt

Durante el dia de ayer, fuerzas kenianas apoyadas por fuerzas especiales israelíes intentaban hacerse con el control del centro comercial de Nairobi asaltado el sábado por un comando islamista que mató a 68 personas, entre ellos un médico peruano, y que mantenian atrincherado en el lugar con un número desconocido de rehenes.

La Cruz Roja keniana dijo ayer que el nuevo balance del ataque es de 68 muertos y dijeron que nueve cuerpos más fueron encontrados durante el asalto al centro comercial que llevaban a cabo por la tarde las fuerzas kenianas. La cifra anterior era de 59 muertos.

Según una fuente policial: “Algunos asaltantes siguen armados y siguen lanzando granadas y disparando a los policías”.

Según un militar keniano, las fuerzas del orden no pudieron neutralizar a los islamistas en un primer asalto el domingo, pero el centro nacional de gestión de crisis espera que el ataque terminara ayer en la noche.

Más de mil personas fueron rescatadas desde el inicio del asalto, el sábado, del centro comercial Westgate a manos de un comando del grupo somalí Al Shebab, vinculado a Al Qaida.

El ministro del Interior, Ole Lenku, indicó que: “Un número no conocido de agresores siguen aún en el lugar, entre 10 y 15″ y retienen a un número también desconocido de rehenes.

Fuerzas especiales israelíes llegaron el domingo a apoyar a las fuerzas kenianas. Según un responsable israelí, se trataría sobre todo de un apoyo logístico y no en el combate.

El médico peruano Juan Jesús Ortiz, ex subdirector del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Kenia, figura entre los fallecidos.

Ortiz, de 63 años, estaba en el centro comercial con su hija, quien resultó herida y recibió atención médica. Trabajaba como consultor internacional de UNICEF y el Banco Mundial en salud pública en Nairobi, donde vivía desde hacía años.
Además, dos francesas, tres británicos, una holandesa, un sudafricano, una surcoreana y dos indios y el célebre poeta ghanés Kofi Awoonor se encuentran entre los muertos.

La ministra delegada francesa Hélène Conway-Mouret, anunció que dos francesas fallecidas, una madre y su hija, fueron “ejecutadas en el aparcamiento del centro comercial”.

El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, indicó que su sobrino y la novia de éste se encuentran entre las víctimas mortales del ataque:
“No podrán escapar a las consecuencias de sus actos despreciables y bestiales. Castigaremos a los autores intelectuales” de este ataque”.

Un comando islamista integrado por unos 10 hombres encapuchados irrumpió el sábado a mediodía en el Westgate Mall disparando con armas automáticas y arrojando granadas contra clientes y empleados de este lujoso centro comercial.

Clientes y empleados del centro comercial, traumatizados y atrapados durante largas horas en el centro, siguieron emergiendo el sábado por la noche en grupitos a medida que se producía la lenta y prudente progresión de las fuerzas de seguridad.

Los heridos y los cuerpos de las víctimas fueron trasladados por los servicios de emergencias.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lamentó que: “Este acto premeditado, que ataca a civiles indefensos, es totalmente reprobable. Los autores han de ser conducidos ante la justicia lo antes posible”.

El centro comercial, abierto en 2007 con capital parcialmente israelí, tiene restaurantes, cafés, bancos, varias salas de cine y un gran supermercado donde el sábado numerosas familias realizaban sus compras.

Las empresas de seguridad mencionaban regularmente al Westgate Mall, que atrae a miles de personas, como posible objetivo de los grupos relacionados con Al Qaida.

La Experiencia En El Centro Comercial De Nairobi

En Kenia, la ciudadana española evacuada con su hija ilesas del centro comercial de Nairobi que fue atacado por un grupo armado, dijo que se refugiaron en unos probadores porque temían que los asaltantes estuvieran buscando a la gente “tienda por tienda”.

Silvia, de origen canario, y su hija, de 12 años, compraban en una tienda de ropa cuando escucharon los primeros disparos, sobre las 1:00 p.m. hora local, y permanecieron en el interior durante cuatro horas hasta que pudieron ser rescatadas por el techo del edificio.

La española, quien como muchos extranjeros y kenianos de clase media alta frecuenta el centro comercial de “Westgate”, uno de los más grandes y lujosos de la capital keniana, dijo: “Nunca he visto nada igual en los 22 años que llevo viviendo en Nairobi”.

Las dos se encontraban mirando ropa en una conocida tienda keniana cuando oyeron un estruendo que en principio achacaron al derrumbe de alguna gran estructura de madera.

La mujer dijo que: “Entonces la gente, un poco asustada, empezó a entrar en la tienda y entendimos que lo que estábamos oyendo eran disparos”.

Silvia y su hija permanecieron cuatro horas encerradas en los probadores, escuchando intercambios continuos de disparos durante las primeras horas, e intercambiando información con otros clientes del establecimiento: “Estábamos sentados, callados, y cada vez que alguien recibía una llamada nos asustábamos”.

A través de mensajes de texto a móviles, algunas llamadas y con los datos que una periodista italiana le iba relatando, los clientes de la franquicia de “Woolworths” conocieron lo que estaba ocurriendo en el piso de abajo.

Al parecer, los asaltantes se habían atrincherado en un supermercado de Nakumatt, la primera cadena agroalimentaria keniana, en la planta baja.

Arriba, nadie se atrevía a salir de las tiendas: “Mi hija no paraba de llorar. Había mucho ruido y disparos. Nos sacaron en fila india”.

Dos niños, de 9 y 11, que habían perdido a sus padres, esperaron junto a Silvia y el resto de los ocupantes de la tienda.

Todos fueron liberados por los agentes de seguridad por el piso superior.

Al salir, la tranquilidad que muchos habían guardado en el interior estalló en lágrimas y ataques de nervios, por los que fueron atendidos en ambulancias.

A esas horas de la noche, la tensión es máxima en el citado centro comercial, ya que los asaltantes -se calcula una decena- se mantiernen atrincherados y rodeados por las fuerzas de seguridad kenianas.

El secretario de Interior de Kenia, Mutea Iringo, aseguró que el Gobierno “no cejará en esta guerra” ni “correrá riesgos” para solucionar el asalto a un centro comercial de la capital, en el que un grupo de pistoleros retiene a un número indeterminado de personas y al menos una veintena más han muerto.

El ministro, quien quiso lanzar un mensaje de “tranquilidad” a los kenianos en una rueda de prensa para informar sobre la situación en el centro commercial, dijo: “Hemos reforzado la seguridad en todos los centros comerciales de la ciudad”.

Además, se ha anunciado la detención de un sospechoso, atrapado en uno de los hospitales a los que han sido enviados algunos de los heridos.

 

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